CRÓNICAS DEL TANGO NUEVO – Por Sebas Abdala
No me gusta el optimismo, ni me gustan las demagogias verbales, escritas o no, que intentan dar ánimos, impulso o apoyo, porque muchas veces se suele caer en la falta de lucidez. Sobre todo en estos tiempos que nos tocan vivir, atravesar; combatir.
Pero hay determinados brotes, y no de violencia pero sí de fuerza, que están comenzando a asomar para armar un escenario con componentes que están perfilando el Futuro del Tango. Me justifico: a finales de septiembre se presentaron, dentro del ciclo que organiza Revista El Sordo en Hasta Trilce, el trío de guitarras y cantora Furgón y la orquesta Arcano, dos propuestas que están haciendo sus armas en directo y… salieron con buen filo.
La apertura estuvo a cargo del trío, y aquí comienza el jaleo: las guitarras llevan siete cuerdas, lo cual desde el vamos suma determinado sonido algo más grave, recordando un poco a esos guitarrones que ejercen profundidad en el ambiente que propone la agrupación. Es brillante desde el vamos la invitación, porque además de la gala técnica que profesan los chicos de las cuerdas, te envuelven con arreglos y ejecuciones de una complejidad que, justamente, deslumbra por el resultado final que te circunda. La sonoridad de las guitarras, cada una en tonalidades disímiles pero aparejadas al mismo tempo, hacen que la experiencia no te permita divagar, porque cada tramo se complica. Se percibe el oficio de los guitarras, las ganas de hacer algo nuevo, de experimentar y sacar partido a las experiencias que están estudiando y llegar un poco más lejos. Prolijidad, claridad y cierta formalidad, dan una imagen que me gustó porque dentro del oficio que están adquiriendo, se nota que se lo están pasando bien. Pone de buen humor ver que hay una búsqueda con elementos bien utilizados sin caer en la arrogancia de enredar la milonga, y dejarla servida para darle lustre al suelo. El contrapeso que termina de convertir a Furgón en una propuesta imperdible es su cantora. La presencia está en su estirpe, lo lleva en la sangre, el juego con su falta de convencionalidad formal es empático y brilla como aditivo que, como decía al principio, no cae en demagogia. Es natural y conecta con el público, mira de reojo a sus compas y dice “Espero no me reten luego pero…” convidando con confesiones internas que dan cercanía. Y después canta. Arrea las palabras, las lleva a las calles matutinas que se recorren entre resacas y falencias morales. Pronuncia con barrio cada verso, y lo lustra con sus movimientos de manos. Es una encarnación de nuestra historia, de esas cantoras reas y bravas, que te sueltan verdades y te lustran la mirada. Gran apertura, grandes dones bien aprovechados y trabajados.
Un breve espacio y se sube Arcano, orquesta que en estos días está lanzando trabajo, y hace gala, también, de presencia y determinado timbre hosco que me lleva a lo metafísico. Tienen un aura de misticismo que se acovacha en la sombras, arregla algunos tramos de interpretaciones con sonidos que buscan esa oscuridad, que a todos nos penetra en la Ciudad, y tuercen con un giro hacia cierta melancolía desangelada, que busca ofrecer más barrio que panteón. El trabajo del piano es profundo, armónico y da gala al contrabajo, que se recuesta sobre esas melodías que le llegan con la bruma del bandoneón. Todo parece sopesado para que se tiña de negrura, pero entra el balance perfecto de las cuerdas del violín. Da ese brillo que, me parece, la luna le mete a los grises en la noche cerrada, cada nota parece meditada, y hay una búsqueda de ir más allá, no solo ponerle el alma, sino de escrutar al máximo la posibilidad de encontrar la perfección. Dentro de muy poco presentan su trabajo “Periferia Vol.I”, en el ciclo de Revista El Sordo, los empujo a que los vivan en directo. Arcano está a la altura de su nombre como un arquetipo que sostiene la mística del Tango.
Puede parecer que me olvidé de la premisa que planteaba al principio de esta crónica, pero no es así. Quisiera que hayas percibido que estas jóvenes agrupaciones de las cuales escribo, son los primeros brotes de una Enseñanza Pública que se centra en la calidad y la reflexión de qué se hace con el talento y la búsqueda artística. Enseñanza Pública cercada cada vez más por recortes y falacias acerca de su valor. Quisiera que entiendas que las propuestas que cranean los y las artistas que forman grupos, orquestas y etcéteras, están buscando el camino para vivir el Tango, hacerlo suyo, desde el estudio y el talento; con propuestas técnicas que dan más valor al trabajo.
Al salir de la sala Bodoc me crucé con el Maestro Julián Peralta, y sin que me dé tiempo a preguntarle algo, me atajó y me dijo acerca del show “Estos que vienen atrás, nos van a pasar por arriba, tienen una fuerza y una calidad que nos va a superar.”
La satisfacción de su tono al dictar este veredicto, me inspiró a querer escribir del futuro del Tango con el regodeo del que está viendo unos brotes, no de violencia pero sí de fuerza, y ocurre todos los sábados, dentro del ciclo de la revista. ¿Cuántas veces más hay que invitarte a ver lo que va a pasar?