REVISTA EL SORDO

Metaleros, señoras recién salidas de la peluquería y el triángulo de las Bermudas del Tango

Por Lean Belve

Decime tu nombre completo, edad y a qué te dedicás.

Bueno, me llamo Victoria Di Raimondo, acabo de cumplir 50 años hace un par de días y me considero una cantante, yo creo que soy una cantante, canto desde muy pequeña pero bueno también me gusta hacer canciones y también me gusta hacer letras. 

Soy profesora de literatura, estudié en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo, así que también otra de mis inquietudes es sin ninguna duda la literatura.

Pero si me preguntás qué soy, yo creo que soy una cantante de tangos, y si me apurás podría decir que desde un tiempo a esta parte soy una cantante de composiciones de tangos compuestos en la actualidad.

¿Qué es para vos el tango nuevo o qué elementos crees que conforman el tango nuevo? 

Es tan difícil… porque quedó como esta cosa el tango nuevo y casi que hace que el tango nuevo queda casi como versus el tango viejo y ahí empezamos mal; porque cualquiera de nosotros que está en los últimos tiempos abocado a los tangos actuales todos amamos los tangos de la época que sea, y hemos aprendido de ellos así que ya, esa contraposición es difícil pero bueno se habla un poco de eso de NTA (nuevo tango argentino). Pero bueno al margen de esas denominaciones me parece que… primero que es rarísimo dedicarle tu vida, tu tiempo, tus pensamientos a algo que está completamente fuera de la lógica del mercado digamos. 

Estamos construyendo algo que yo creo que es muy valioso pero completamente al margen de las tendencias hegemónicas. A mí me gusta pensar que es valioso y que era necesario empezar a hacer tangos nuevos y crear un imaginario actual. Y yo creo que eso se ha logrado con aciertos y desaciertos como todo pero creo que de 20 años a esta parte, un poco más incluso se ha ido creando un imaginario que tiene que ver ni más ni menos que con la historia reciente de nuestro país. 

Entonces se ha ido construyendo un discurso que tiene que ver con lo que nos ha pasado a nosotros y nos ha interpelado como generación. En estos tangos nuevos se habla de la pobreza, de la violencia, de la violencia institucional; pensemos en Puente Pueyrredón, -Kostecki y Santillán; de todos los temas vinculados a las cosas tremendas que ha ido dejando el neoliberalismo, ¿No? 

Este imaginario que se ha ido creando es necesariamente muy diferente al de los tangos de nuestros predecesores: tangos que amo; pero es muy diferente porque la realidad socio histórica que nos ha tocado atravesar es muy diferente. ¿quién puede pensar que hablar de violencia institucional o de la pobreza o de los estragos del neoliberalismo puede ser una forma de entrar al mainstream?

No sale en la tele obviamente, no se escucha en las radios; pero si hay una nueva generación de músicos y de letristas que está prestándole atención a todo esto que se ha ido construyendo en los últimos años y eso es magnífica.

¿Cómo empezás a cantar y como son tus primeras participaciones en el tango nuevo?

Yo empecé a cantar muy chiquitita. Grabé a los seis años, había grabado un disco, o sea, de verdad empecé a cantar muy chiquita. Cantaba folclore, cantaba, qué sé yo, las canciones que me enseñaban, las canciones que me enseñaba mi profesor de guitarra, pero como a los 17, yo creo que antes en realidad, como a los 14 encontré unos discos de Gardel en mi casa y primero la sonoridad de los discos me tomó la atención me parecía rarísimo y después, como que a los 17 o 16 mi hermano me regaló un cassette con la banda sonora de la película Sur y bueno ahí estaba todo, porque estaba Troilo, estaba Piazzolla, también estaba Fito Páez que sí tenía que ver con la música que escuchaba mi generación y bueno así fui como abriendo las puertitas… y bueno yo siempre hago la broma de que es como el triángulo de las Bermudas el tango. Entonces una vez que entras, no salís más porque es una música realmente muy hermosa y muy profunda y ya una vez que te atraviesan los violines y los bandoneones sonaste. Así que bueno empecé con bastantes dificultades porque soy de Mendoza y en Mendoza no hay una cultura arraigada de tango. 

Tuve muchas bandas de rock y empecé a cantar tango en lugares donde cantaba rock, en los mismos lugares y era bastante raro, incluso algunos amigos me decían no sé porque en un momento ya no quería cantar otra cosa. Estaba obsesionada con los tangos y quería cantar eso y nada más y bueno me costó encontrar músicos. 

Tuve algunas experiencias con gente mayor, que me enseñó cosas y después bueno, en el 2000 se armó el Alter Tango que era una banda muy rockera entonces no es que…, porque por ahí pasa que no bueno pero vamos a rockear estos tangos, no, nunca fue la intención éramos músicos de rock, nadie sabía tocar tango entonces tocábamos los tangos como salían. Y bueno, tuvo un gran impacto, el Alter Tango en Mendoza raro, algo que no pasa muy seguido, con nada y es que empezó a ir mucha gente a los conciertos y la gente era gente muy joven con remeras de Metallica, mezclados con señoras que salían de la peluquería y bueno, fue muy magnífico empezamos haciendo algunos, dos tangos por disco que eran composiciones nuevas y en el 2013 decidimos grabar un disco de composiciones, todo de composiciones nuevas… Y bueno, claro, que en algún momento pensamos no nos van a ir a ver más y eso no pasó, la gente siguió yendo y bueno, del 2001-2002 esta parte también empezamos a entrar en contacto con músicos de acá que tampoco sabíamos que existían tampoco sabíamos que había un montón de gente joven acá que estaba haciendo tango.

Tuvimos una relación muy estrecha con Ex 34 Puñaladas, que ahora es Bombay Buenos Aires, y después con Astillero. Entramos en contacto con todos los músicos de acá y cuando digo todos, tampoco que eran tantos… tampoco que eran tantos; pero entonces, un poco que todos por alguna razón sintieron esa necesidad de empezar a hacer composiciones nuevas entonces, creo que fue como una cosa no es que todos dijimos bueno, ahora todos vamos a hacer tangos nuevos sino que creo que realmente fue una necesidad y bueno, por supuesto que eso ayuda si vos escuchabas el disco ese recontra post-2001 de 34 Puñaladas, Bombay Buenos Aires… decías, claro, esto me interpela. Entonces, así fue… y después, un poco conscientemente, como una militancia también de decir, bueno, yo quiero dedicarme a hacer tangos nuevos y también quiero cantar los tangos de los colegas contemporáneos. Entonces, hago eso canto tangos actuales.

Se que tenés un recorrido muy largo y muy distinto. Escuché tus trabajos con la orquesta de Julián Peralta, tu  dúo con una pianista, con Paula Candino, con la orquesta de Di Pasquale, el Cuarteto La Púa… ¿cómo fue todo eso en el tiempo y cómo fuiste llegando a esos grupos? 

Todos nos conocemos, como te digo, de esas visitas que yo hacía a Buenos Aires. Soy muy mala con las fechas pero después del 2001 2003 se fue dando de manera completamente natural. 

A Julián lo conozco hace muchísimos millones de años y además de ser un colega es un amigo. Somos compañeros de todo este tiempo de tangos y de música. Me encanta la orquesta, es como una piña cantar con la orquesta, es como subirse a un tren a toda velocidad. 

Al Cuarteto La Púa lo conocí hace muchísimos años. Nos cruzamos en una fecha en el Tasso, puede haber sido el 2006 o el 2008 y quedo ahí. Después cuando vine a vivir acá en el 2014 me propusieron grabar. el primer disco que grabé con La Púa que se llamó Mariposa Muerta. La Púa es otro de los grupos valiosos que tiene el tango actual porque además todos componen y bueno al principio me asusté un poco porque venía del rock venía del Alter Tango y de la batería y de ahí entonces esa pureza de esa nobleza del Cuarteto de Guitarras hacía que mi voz sonara completamente diferente así que fue un desafío, pero bueno, te puedo decir lo mismo que me pasa con Julián, este recorrido que hice con La Púa también fue hermoso porque además de la música hay una amistad y entonces eso resignifica el hecho de juntarse a hacer canciones porque estás haciendo música con gente afín, con gente amiga, con gente en la que confías.

Con Paula hicimos el disco Pretérito Imperfecto que al principio iba a ser un trío y después terminó siendo un disco de dúo y bueno hicimos lo terminamos de cerrar en la pandemia. 

A veces trabajo con mi amigo Hernán Reinaudo, gran guitarrista cordobés, 

Es todo muy distinto y sí, porque a mí me gusta ir probando cosas. Se nota y se disfruta.